martes, 18 de enero de 2011
El león y la cigüeña
Una vez, en el tiempo en que Brahama reinaba en Benarés, estaba un enorme y fiero león devorando su recién cazada presa, cuando se atragantó con un hueso. Irritósele la garganta de tal manera, que el pobre animal pasó varios días sin poder probar bocado. Y sufriendo terriblemente.
Una cigüeña, que le contemplaba desde un árbol, le preguntó una mañana, al ver cómo se retorcía de dolor:
- ¿Qué os pasa, amigo?
El león explicó con apagada voz el motivo de su sufrimiento.
- Yo podría libraros de ese hueso -dijo la cigüeña cuando el otro animal cesó de hablar,- pero no me atrevo a hacerlo por miedo a que me devoréis.
- No temas -contestó el león, que como rey de los animales hablaba de tú a todo el mundo.- No te devoraré. Te suplico que me libres enseguida del estorbo que tanto daño me hace y que no me deja comer.
- Confío en vuestra palabra. Echaos sobre la espalda y abrid bien la boca.
La fiera hizo lo que le indicaba la cigüeña. Entonces el ave, no queriendo ahorrarse ninguna seguridad, colocó un palo entre las dos imponentes mandíbulas para que el león no pudiese cerrar la boca; enseguida, metiéndole el largo pico hasta la garganta cogió el hueso y en un momento libró al animal de lo que le había hecho pasar tan malos ratos. Después, con la punta del pico, apartó el palo que impedía cerrar la boca al rey de la selva, y sin aguardar más, voló a posarse sobre una rama.
A los pocos días de esta escena, el león, ya del todo curado, estaba devorando un gran búfalo, cuando la cigüeña, que le contemplaba desde un árbol cercano, decidió sondearle. Así, recitó este primer verso;
Por el favor que yo os hice
Con la mejor voluntad
Dadme vos, Gran Majestad,
El premio que se merece.
La contestación del rey de los animales fue la siguiente:
Me pides tú la merced
Que la acción de mí merece.
¿No te parece estar viva
Merced más que suficiente?
A lo que la cigüeña replicó:
Vos no sois agradecido,
Mi señor, el rey León
Habéis dado ya al olvido
El favor que os hice yo.
Algún día os hallaréis
Otra vez en gran apuro,
Y entonces no tendréis
Ningún asilo seguro.
Y dicho esto, el ave voló lejos de la tierra.
Tiempo después, cuando el dios Buda contaba esta historia a sus discípulos, solía añadir:
- En aquella época el león era Devadata, el traidor, y la blanca cigüeña era yo mismo.
Una vez, en el tiempo en que Brahama reinaba en Benarés, estaba un enorme y fiero león devorando su recién cazada presa, cuando se atragantó con un hueso. Irritósele la garganta de tal manera, que el pobre animal pasó varios días sin poder probar bocado. Y sufriendo terriblemente.
Una cigüeña, que le contemplaba desde un árbol, le preguntó una mañana, al ver cómo se retorcía de dolor:
- ¿Qué os pasa, amigo?
El león explicó con apagada voz el motivo de su sufrimiento.
- Yo podría libraros de ese hueso -dijo la cigüeña cuando el otro animal cesó de hablar,- pero no me atrevo a hacerlo por miedo a que me devoréis.
- No temas -contestó el león, que como rey de los animales hablaba de tú a todo el mundo.- No te devoraré. Te suplico que me libres enseguida del estorbo que tanto daño me hace y que no me deja comer.
- Confío en vuestra palabra. Echaos sobre la espalda y abrid bien la boca.
La fiera hizo lo que le indicaba la cigüeña. Entonces el ave, no queriendo ahorrarse ninguna seguridad, colocó un palo entre las dos imponentes mandíbulas para que el león no pudiese cerrar la boca; enseguida, metiéndole el largo pico hasta la garganta cogió el hueso y en un momento libró al animal de lo que le había hecho pasar tan malos ratos. Después, con la punta del pico, apartó el palo que impedía cerrar la boca al rey de la selva, y sin aguardar más, voló a posarse sobre una rama.
A los pocos días de esta escena, el león, ya del todo curado, estaba devorando un gran búfalo, cuando la cigüeña, que le contemplaba desde un árbol cercano, decidió sondearle. Así, recitó este primer verso;
Por el favor que yo os hice
Con la mejor voluntad
Dadme vos, Gran Majestad,
El premio que se merece.
La contestación del rey de los animales fue la siguiente:
Me pides tú la merced
Que la acción de mí merece.
¿No te parece estar viva
Merced más que suficiente?
A lo que la cigüeña replicó:
Vos no sois agradecido,
Mi señor, el rey León
Habéis dado ya al olvido
El favor que os hice yo.
Algún día os hallaréis
Otra vez en gran apuro,
Y entonces no tendréis
Ningún asilo seguro.
Y dicho esto, el ave voló lejos de la tierra.
Tiempo después, cuando el dios Buda contaba esta historia a sus discípulos, solía añadir:
- En aquella época el león era Devadata, el traidor, y la blanca cigüeña era yo mismo.
viernes, 14 de enero de 2011
Táctica y estrategia
Marío Benedetti
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Marío Benedetti
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
A UN OLMO SECO (Antonio Machado)
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas, de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas, de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
Cuerpo de mujer...
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos
blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fuí solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en
mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de,leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslosblancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.
Fuí solo como un túnel. De mí huían los pájaros,
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en
mi honda.
Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de,leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!
Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.
EL SUEÑO DEL ESCOLAR2
Era la primavera, y Orbilio languidecía en Roma, enfermo, inmóvil:
entonces, las armas de un profesor sin compasión iniciaron una tregua:
los golpes ya no sonaban en mis oídos
y la tralla ya no cruzaba mis miembros con permanente dolor.
Aproveché la ocasión: olvidando, me fui a las campiñas alegres.
Lejos de los estudios y de las preocupaciones, una apacible alegría hizo renacer mi fatigada mente.
Con el pecho hinchado por un desconocido y delicioso contento,
olvidé las lecciones tediosas y los discursos tristes del maestro;
disfrutaba al mirar los campos a lo lejos y los alegres milagros de la tierra primaveral.
Cuando era niño, sólo buscaba los paseos ociosos por el campo:
sentimientos más amplios cabían ahora en mi pequeño pecho;
no sé que espíritu divino le daba alas a mis sentidos exaltados;
mudos de admiración, mis ojos contemplaban el espectáculo;
Era la primavera, y Orbilio languidecía en Roma, enfermo, inmóvil:
entonces, las armas de un profesor sin compasión iniciaron una tregua:
los golpes ya no sonaban en mis oídos
y la tralla ya no cruzaba mis miembros con permanente dolor.
Aproveché la ocasión: olvidando, me fui a las campiñas alegres.
Lejos de los estudios y de las preocupaciones, una apacible alegría hizo renacer mi fatigada mente.
Con el pecho hinchado por un desconocido y delicioso contento,
olvidé las lecciones tediosas y los discursos tristes del maestro;
disfrutaba al mirar los campos a lo lejos y los alegres milagros de la tierra primaveral.
Cuando era niño, sólo buscaba los paseos ociosos por el campo:
sentimientos más amplios cabían ahora en mi pequeño pecho;
no sé que espíritu divino le daba alas a mis sentidos exaltados;
mudos de admiración, mis ojos contemplaban el espectáculo;
jueves, 13 de enero de 2011
mi infancia recorre caminos tranquilo
tranquilo de amor y sonrisas infancia
camino hacia la juventud de un amigo
amigo sincero y alegre mi infancia
recuerdo que pasa letras y letras
entre recuerdo y memorias de mi primer amor
caminos y caminos hacia la vida amor y sonrisa
infancia y juventud agarrada por
el camino de la alegria y la sonrisa
tranquilo de amor y sonrisas infancia
camino hacia la juventud de un amigo
amigo sincero y alegre mi infancia
recuerdo que pasa letras y letras
entre recuerdo y memorias de mi primer amor
caminos y caminos hacia la vida amor y sonrisa
infancia y juventud agarrada por
el camino de la alegria y la sonrisa
la oruga y la pulga
caminaba una tarde una oruga por su hoja preferida cuando se encontro a su enemiga hormiga la oruga se escondio para que lo viera pero la hormiga panga era muy lista y le quiso acatar, cuando de repente mariquita marga abrio sus alas para poder rescatar a la oruga rita .
la oruga rita le dio las gracias a la mariquita marga y felices se fueron a ver a la pulga argelina que se encontraba muy enfermita
durante su entretenido camino la oruga y la margarita corrieron grandes aventuras
en la casa de la pulga argelina su madre le preparaba un tazon de leche.
mientra la oruga seguia su entretenido camino para ver a su amiga argelina ,estaba tan feliz que no se dio cuanta que algo se le acercaba por detras de ella,se trataba de una cucaracha casi estaba encima de la pobre oruga pero algo llamo la atencion de la aruga y si que la cucaracha se diera cuenta tenia enfrente un gran trozo de rama .
continuaba su lento y agradable paseo la oruga sin pensar mucho en lo ocurrido anteriormente cuando un tremendo movimiento de tierra le dejo atrapada sin apenas moverse auque sus gritos eran tan fuerte nadie le escuchaba meintra en casa de la pulga todos habian llegado menos la oruga nadie sabia dond estaba y porque no habia llegado aun
la pulga preocupada le dijo a sus amiguitos que fueran a buscarla y el saltamonte federico y el gusano marcelo salieron a su busqueda,tras una busqueda interminable por el camino abandonado del bosque y con gotas de agua cayendo del cielo pudieron encontrar a la acidentada oruga.
rita que no podria caminar su amigo saltamonte le ayudo a caminar hasta llegar a la casa de la pulga ,al llegar la mama de la pulga ,la mosca catalina al ver a su hijo tan feliz con sus amigos le dio una gran fiesta y todos los aminalitos fueron felices .
la oruga rita le dio las gracias a la mariquita marga y felices se fueron a ver a la pulga argelina que se encontraba muy enfermita
durante su entretenido camino la oruga y la margarita corrieron grandes aventuras
en la casa de la pulga argelina su madre le preparaba un tazon de leche.
mientra la oruga seguia su entretenido camino para ver a su amiga argelina ,estaba tan feliz que no se dio cuanta que algo se le acercaba por detras de ella,se trataba de una cucaracha casi estaba encima de la pobre oruga pero algo llamo la atencion de la aruga y si que la cucaracha se diera cuenta tenia enfrente un gran trozo de rama .
continuaba su lento y agradable paseo la oruga sin pensar mucho en lo ocurrido anteriormente cuando un tremendo movimiento de tierra le dejo atrapada sin apenas moverse auque sus gritos eran tan fuerte nadie le escuchaba meintra en casa de la pulga todos habian llegado menos la oruga nadie sabia dond estaba y porque no habia llegado aun
la pulga preocupada le dijo a sus amiguitos que fueran a buscarla y el saltamonte federico y el gusano marcelo salieron a su busqueda,tras una busqueda interminable por el camino abandonado del bosque y con gotas de agua cayendo del cielo pudieron encontrar a la acidentada oruga.
rita que no podria caminar su amigo saltamonte le ayudo a caminar hasta llegar a la casa de la pulga ,al llegar la mama de la pulga ,la mosca catalina al ver a su hijo tan feliz con sus amigos le dio una gran fiesta y todos los aminalitos fueron felices .
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